27 may. 2008

SYDNEY POLLACK (1934-2008)


Sydney Pollack se inició como actor en obras de teatro y en una ocasión mientras trabajaba como asistente de actores en una película de John Frankenheimer, Burt Lancaster le dijo que debería probar la dirección, consejo que siguió para beneficio del cine. Su carrera como director es a mi entender una de las más respetables en el reciente cine estadounidense, bastaría citar algunos de sus logros para darnos cuenta de la impresionante aportación al cine que hizo este eficaz autor cinematográfico. Siempre correcto en su oficio y destacado por su gran dirección de actores, deja un legado rico difícil de igualar. Vayan pues mis títulos favoritos de su brillante carrera:

Como director; El nadador (1968) , They shoot horses, don´t they (1969), Jeremiah Johnson (1972), The way we were (1973), The Yakuza (1975), Tres días del Cóndor (1975), Ausencia de malicia (1981), Tootsie (1982), Africa mía (1985), La firma (1993), Random hearts (1999)

Como productor; Michael Clayton, Breaking and Entering, Cold Mountain, Iris, El talentoso Mr. Ripley, Sliding doors, Sense and sensibility, Flesh and bone, Searching for Bobby Fischer, Presumed inocent, White palace, Los fabulosos hermanos Baker.

Su pasión inicial como actor la continuó en varias películas y su último trabajo como director fue un documental sobre Frank Gehry. De sus 20 películas como director solamente desconozco su primer trabajo, "the slender thread", y buena parte de ellas las tengo en mi colección personal. Lo extrañaremos delante y atrás de cámara.

24 may. 2008

HISTORIA DE UN LETRERO




El Festival de Cannes tiene diferentes secciones, tanto de competición como de muestra, en una de ellas acaba de ser premiado un cortometraje dirigido por Alonso Alvarez, un joven de Tampico , Tamaulipas, lugar que me vio nacer y donde ahora se origina una noticia para el medio cinematográfico mexicano. De manera modesta y sencilla Alvarez logra un corto emotivo que llega al corazón. Por cierto, el joven no fue aceptado en varias escuelas del país y ahora estudia en San Diego, asimismo le fueron negados algunos apoyos para la producción y hoy todos se quieren "colgar" de su éxito. Rechazado además en varios festivales en México, ahora tiene el gusto de ser premiado en el festival más prestigioso del mundo. Dicen que nadie es profeta en su tierra.

20 may. 2008

SE BUSCA REMEDIO


Dicen en los talleres literarios que hay que escribir todos los días, incluso los grandes escritores nos revelan los secretos de su escritura diaria como una disciplina. Pero en ningún lado dicen que hacer cuando uno no quiere o no puede escribir.

Quienes se han asomado a este espacio en los días anteriores notarán que no hay nuevas entradas. Hasta ahora. Bueno, solo para decir que no hay nueva entrada.
Quizas esto de ver pasar la vida se queda en mis manos y no me obedecen. ¿Qué hacer? ¿Esperar a que llegue la musa? ¿La inspiración?

O será que el inmenso libro de 1,000 páginas me tiene chupado el cerebro. Apenas voy por la 380 y quizás me agobia lo que falta. En realidad conforme avanzo en la trama se pone más interesante. ¿Será que soy lector y el aprendiz de escritor colgó sus manos?

Se aceptan sugerencias, remedios, consejos o cualquier brebaje que devuelva la obediencia a mis manos sobre el teclado.

7 may. 2008

VIENDO PASAR LA VIDA # 3



PALOMAR, Lectura de una ola de Italo Calvino

El mar está apenas encrespado, olas pequeñas baten la orilla arenosa. El señor Palomar de pie en la orilla mira una ola, no está absorto en la contemplación de las olas. No está absorto porque sabe lo que hace: quiere mirar una ola y la mira. No está contemplando, porque la contemplación necesita un temperamento adecuado, un estado de ánimo adecuado y un concurso de circunstancias exteriores adecuado; y aunque el señor Palomar no tiene nada en principio contra la contemplación, ninguna de las tres condiciones se le da. En fin, no son "las olas" lo que pretende mirar, sino una ola singular, nada más; como quiere evitar las sensaciones vagas, se asigan para cada uno de sus actos un objeto limitado y preciso.

El señor Palomar ve asomar una ola a lo lejos, la ve crecer, acercarse, cambiar de forma y de color, envolverse en si misma, romper, desvanecerse, refluir. Llegado a ese punto podría convencerse de que ha llevado a término la operación que se había propuesto e irse. Pero aislar una ola separándola de la ola que inmediatamente la sigue, y como si la empujara y por momentos la alcanzara y la arrollara, es muy difícil, así como separarla de la ola que la precede y que parece llevársela a la rastra hacia la orilla, cuando no volverse en contra como para detenerla. Y si se considera cada oleada en el sentido de la anchura, paralelamente a la costa, es difícl establecer hasta donde se extiende ininterrumpidamente el frente que avanza y dónde se separa y segmenta en olas que existen por sí mismas, distintas en velocidad, forma, fuerza, dirección.

En una palabra, no se puede observar una ola sin tener en cuenta los aspectos complejos que concurren a formarla y los otros igualmente complejos que provoca. Estos aspectos varían continuamente, razón por la cual una ola es igual a otra ola, aunque no sea inmediatamente contigua o sucesiva; en una palabra, hay formas y secuencias que se repiten, aunque estén distribuidas irregularmente en el espacio y en el tiempo. Como lo que el señor Palomar pretende hacer en este momento es simplementte ver una ola, es decir, captar simultáneamente todos sus componentes sin descuidar ninguno, su mirada se detendrá en el movimiento del agua que bate la orilla hasta ser capaz de registrar aspectos que no había captado antes; apenas comprueba que las imágenes se repiten, sabrá que ha visto lo que quería ver y podrá abandonar.

1 may. 2008

EL TACO


Una de las pocas satisfacciones que aun podemos disfrutar al visitar la Ciudad de México, es la abundancia de tacos de todo tipo. El taco es junto con la torta y el tamal, la vitamina T de muchos mexicanos que comen en la calle, ya sea por necesidad económica o por sus ocupaciones y el poco tiempo de que disponen para ello. En la gran urbe se dan cita todas las modalidades de tacos que se sirven por todo el país, lo que lo convierte en un verdadero manjar para los asiduos a este alimento. Los hay de Michoacán con carnitas, chicharrón, cueritos y demás de la carne del cerdo y se sirven con salsa, cebolla y cilantro, Los hay de guisado, ya sea de huevo, chile poblano, pollo, chicharrón en salsa, papa, salchicha, acompañados de doble tortilla y arroz. Monterrey nos manda los tacos de cabrito de tortilla de harina con su guacamole y cerveza. Chilangos son los de canasta, sudaditos y apilados en un canastón de mimbre y pueden ser de frijol, chicharrón prensado, papa con chorizo y mole verde, se acompañan de un refresco de sabor y se pueden comer hasta unos cinco de estos deliciosos tacos. Es la dieta de nuestros albañiles, ellos se "zampan" lo que su pobre bolsillo les permita. Están los asados; de carne de res, costilla, chuleta, al pastor, es magistral la pericia del taquero que corta la carne apilada en un "trompo" y en el aire atrapa el pedazo de piña con que corona el taco, o al pastor con queso, también llamados gringas, se pueden acompañar por un lado con queso fundido harta salsa y una cerveza o refresco de horchata o jamaica. De Hidalgo llegan los tacos de barbacoa de borrego acompañados de su consomé y que son una ayuda para los domingos en la mañana para aguantar la "cruda" realidad. Para los de paladar fino se recomienda los tacos de camarón o pescado con guacamole y su cerveza light. O las gaoneras, esos filetitos de res apenas cocidos en dos tortilla pequeñas, o los de suadero bien aceitosos para no fijarse en el colesterol, y todos aquellos de las entrañas de la res o del cerdo y los de sesos, vaya usted a saber de quien. En Oaxaca, los exóticos y aventurados pueden comer tacos de gusanos o chapulines rojos bien doraditos, para regresar a las raíces prehispánicas. De Yucatán se recomiendan los de cochinita pibil acompañados de su cebolla morada y chile habanero para quedar con los labios hinchados como de Mick Jagger o Angelina Jolie. Y para los más rudos de estómago se recomiendan los de "cochinada" que son tacos con todos los asientos que quedan en el sartén de todos los guisos.Y estos son especialidad de la taquería Don Beto en el D.F.Hay taquerías legendarias que iniciaron con un "changarrito" en la calle y ahora tienen varios locales, hay quienes siguen en un carrito sobre la acera y llevan décadas ahí. Y hay los de franquicia que se encuentran incluso en los grandes centros comerciales. Los de canasta en una bicicleta recorren las calles o en un auto estacionado los ofrecen. Nuestros vecinos gringos han querido imitar los tacos mexicanos con su cadena de Taco Bell, pero son un pobre remedo de los nuestros. No exagero si digo que se me abre el apetito y después de un desayuno light de cereal y jugo, la mañana me pide un taco por favor. Ahora vuelvo.