28 jun. 2010

ALICIA FLORES final



6.- ¿CÓMO NACE LA IDEA DE UNA RETRATISTA EN LA CORTE?

No creo que haya sido una idea mía, fue una especie de predestinación. Hace 5 años, en unas vacaciones de mi esposo fuimos a Chiapas, al hotel que llegamos (lo menciono al inicio de la novela) hay una colección de objetos sacros, ahí vi un Cristo que tenía este rótulo: “Flandes: prob.1513”, algo me retuvo ahí cómo hipnotizada. Regresé a casa y esa misma semana vi en internet un análisis de la pintura “Los embajadores”, luego leí una biografía de Enrique VIII, cuya autora (una historiadora inglesa muy rigorista) se planteaba la pregunta: “¿Porqué el monarca nunca descargó su ira en Holbein a pesar de haber sido directamente responsable de su infortunado matrimonio con Ana de Cleves?”, luego hojeo un libro de museos y encuentro unas bellísimas pinturas del Siglo XVI cuyo tema son siempre mujeres tocando instrumentos musicales, con este texto: “Se calcula su ejecución entre 1540-1550 y el autor es anónimo”, ¡clic!, mi esposo reanudó sus labores y yo me senté a escribir la novela como poseída.

7.- ¿QUÉ TIPO DE INVESTIGACIÓN HICISTE PARA ESE LIBRO?

Exhaustiva: la novela histórica es una camisa de fuerza donde el autor no puede a título de “licencia literaria” dar rienda suelta a su imaginación, cada paso, suceso y personaje histórico debe estar respaldado. Puedo decirte que me documenté con bibliografías de las más serias y que “Retratista” pasa cualquier escrutinio, no en balde me costó ocho meses (tres más que escribir la historia)

8.- ¿QUÉ LIBRO VIENE EN CAMINO?

Un libro de cuentos que se llama “Dos manos izquierdas” y mi tercera novela: “Amnesia Lacunar”, andan haciendo el peregrinaje obligado entre concursos y editoriales, ambos textos son contemporáneos y sus personajes muy diferentes a Eleanor y Vesalio. Escribo mi cuarta novela: “El octavo Sacramento”, de esa no hay ningún adelanto porque el personaje todavía no me habla claro, me mantiene pendiente para que día con día me siente a averiguarlo. Tengo el proyecto en 2011 de escribir una novela sobre Sor Juana Inés de la Cruz.

9.- ¿QUÉ AUTORES LEES ACTUALMENTE?

Tras ser una voraz lectora cuando empecé a escribir hice un alto durante tres años. Poco a poco he ido retomándolo pero con mis autores favoritos: ya no tengo tiempo para aventuras. Me quedo en la segura compañía de Noah Gordon, Taylor Caldwell, Mika Waltari, Milan Kundera, Pearl S Buck, Erica Jong. Me gusta mucho la novela policíaca (mi primera noveleta es de ese género), así que andan “pidiendo mano” Conan Doyle y Agatha Cristhie. Soy una apasionada de Benedetti, cuando necesito algo vivificante para la mente abro un poemario de él y de los compatriotas disfruto mucho a Emilio Carballido, Jorge Ibarguengoitia y Germán Dehesa.

10.- ¿NOVELISTA, POETA O OBSTETRA?

Una pregunta pertinente. Cuando me jubilé seguí atendiendo pacientes en forma privada, al conocer el gozo de encuentros, lecturas y presentaciones empecé a despedirme de la obstetricia: requiere disponibilidad de 24 hs y por el momento me precisa escribir los textos que llevo dentro. Figúrate: en un día ordinario le dedico ocho horas, me tienen que arrancar de ese mundo para devolverme a la vida cotidiana, (tal vez porque llegué tan tarde ando en permanente búsqueda del tiempo perdido); no me preocupa no ejercer: el ser doctor de mujeres va implícito en mi esencia y moriré siéndolo. Para terminar transcribo las palabras que escribió hace 50 años un doctor y escritor mexicano llamado Elías Nandino: “Para mí la Medicina es mi esposa y la Literatura mi amante, quiero por igual a ambas y no puedo prescindir de ninguna de ellas”

23 jun. 2010

ALICIA FLORES primera parte



Alicia Flores nació en Las Choapas Veracruz, ha publicado libros de poesía y recientemente se publicó su novela histórica "Una retratista en la corte de Enrique VIII".

1.- ¿ QUÉ LIBRO TE IMPACTÓ EN TU NIÑEZ?

Tenía cómo 5 años cuando un día de Reyes mi papá me llevó “Las mil y una noches”, en una edición infantil ilustrada bellísima. Recuerdo que mi mamá dejaba la flama del quinqué muy bajita por la noche, y me sentaba a leer en esa luz mortecina, deleitándome con los relatos y las ilustraciones.

2.- ¿QUÉ ESTUDIOS UNIVERSITARIOS CURSASTE?

Hice en Puebla la carrera de Medicina y la residencia de Gíneco obstetricia en el Hosp. De San Alejandro del Seguro Social, salí con el grado de especialista Certificado en Gíneco Obstetricia.

3.- ¿CÓMO FUE TU EXPERIENCIA PROFESIONAL EN PEMEX?

Muy instructiva: en Las Choapas empiezo a tratar a una población femenina fija, el sueño dorado de un profesional de la salud: atender el alma tanto cómo al cuerpo y eso me enriquece no sólo en el plan práctico de destreza clínica y quirúrgica, sino en el de conocer y amar a las increíbles mujeres mexicanas.

4.- ¿CUÁNDO EMPIEZAS A ESCRIBIR?

Hace 6 años, fue en un día de 2004, en ese ínter en que el anestesiólogo aplica el bloqueo peridural a la paciente (tarda cómo 45 minutos) yo me senté en una esquina del quirófano, agarré una hoja blanca y me puse a escribir un poema. La enfermera circulante se percató de ello y después en mi banquito me dejaba una hoja blanca y un lápiz, escribía solamente los días quirúrgicos: martes y jueves, así salió “Naufragio” mi primer poemario.

5.- ¿QUÉ MÉTODO LLEVAS PARA ESCRIBIR?

En mis inicios ninguno, simplemente escribía. Al no tener ninguna escuela literaria no podía llevar metodología. Después que busqué orientación profesional, tuve la fortuna de encontrar a un guía cuyas técnicas de creación literaria, estructuración,
autocomprensión y acabados del texto son invaluables, pero creo que la lección mayor que recibo día tras día de él, es que la Literatura no es un oficio sino un modo de vivir.
La verdad a mí no me importa borrar, reescribir, corregir, cambiar palabras, repasar y repasar hasta el infinito, no llegaré a ser gran escritora pero siento que lo que me salva es que me encanta escribir.

16 jun. 2010

Meme... mi padre


Mira directamente a cámara enfundado en pantaloncillos oscuros, zapatillas y con manoplas de entrenamiento. Mi padre fue boxeador, entre otros oficios y, la fotografía es de algún gimnasio en el puerto de Tuxpam, Veracruz, en el Golfo de México. La instantánea está dedicada al Sr. Salgado y su apreciable familia, un 3 de noviembre de 1935. Unos años antes de que pidiera la mano de Ercilia Salgado, con quien se casó un 17 de diciembre de 1938 en el Palacio Municipal de Coazintla, Veracruz.
La última imagen que tengo de mi padre antes de su fallecimiento, es consumido por la enfermedad, discapacitado y postrado en la cama en medio de la sala. Contrasta fuertemente con la fuerza que irradia en la foto que describo.
Pero también recuerdo cuando lo acompañaba a la oficina en la Refinería de Cd. Madero Tams., donde firmaba montones de papeles azules mientras yo me distraía recorriendo los escritorios vecinos. Los momentos compartidos en varias funciones box en la ciudad de México o en Tampico Tams. Las fiestas del 31 de diciembre, donde los conocidos y amigos pasaban por la casa, para celebrar su onomástico con abrazos, música y whiskey todo el día.
O la visita a la garita de Los Algodones, Baja California, donde trabajaba, en la frontera con el hoy controvertido estado de Arizona y en donde tramitó mi visa para recorrer el vecino país del norte. Y el viaje en auto de ese estado a California en pleno verano y la parada en aquel bar de San Diego donde compartimos una cerveza mientras en la pasarela unas mujeres semidesnudas bailaban sin mucha convicción. El zoo de San Diego, los Estudios Universal y del regreso en la “bufadora” de Baja California, ese sitio natural donde el mar sube por la rocas bufando fuertemente. Y años atrás los esfuerzos para orientar la antena y sintonizar los canales de la Ciudad de México. Recuerdo también su costumbre de levantarse temprano con música o la televisión encendida mientras se aprestaba a iniciar el día. O las veces que entrenamos en el gimnasio del deportivo de la colonia petrolera y la ocasión en que llevó de invitado a José Becerra, el entonces campeón mundial de los pesos gallo.
Tengo muchos más recuerdos, dulces y agrios, pero prefiero estos momentos en mi memoria selectiva y, sobre todo, recordarlo en la imagen de una fotografía tomada en algún año y en alguna ciudad, donde me lleva de la mano; ambos vamos con el ceño apretado y mi madre atrás que cuida de ambos.

13 jun. 2010

En la escuela

La primera de las patadas que recibió pensó que eran solo broma de sus compañeros de escuela. Era su primer día en el plantel y lo recibieron con sonrisas maliciosas y comentarios agresivos, luego pasaron a los empujones y golpes. Ahora, tirado en el suelo recibe patadas en el cuerpo, todos ríen mientras le atizan cada vez con más dureza. Esto le hizo recordar las palizas de su padre también.

8 jun. 2010

EL ASCENSO

Las fuerzas lo abandonaban a cada paso. Se detuvo para tratar de recuperar el aliento, mientras el fuerte viento azotaba toda su fuerza contra él. Recordó la vista desde la cima, por fin había logrado culminar esta montaña que tanto anhelaba. La sensación que experimentó fue igual que en otras, una quietud y silencio que nada se le comparaba. Pero al bajar, la montaña se cobró el esfuerzo y tuvo que aceptar que sus compañeros se adelantaran y lo dejarán atrás. Son las reglas de las alturas y no había nada que reprocharles. Esperaba que mandaran a los sherpas a rescatarlo antes que la tormenta arreciara. Ya no sentía los pies y las manos, pero intentó bajar unos metros más. Entonces cayó cuenta que iba a morir y que lo haría bajando, nada más equivocado, alcanzó a pensar. Viró con enorme esfuerzo el cuerpo hacia arriba y se dijo que si iba a morir lo haría ascendiendo la montaña. Dio el primer paso e inició su ascenso final.

4 jun. 2010

EL 113



Anastacio Hernández Rojas inmigrante mexicano en los Estados Unidos desde hace más de 25 años, se dedicaba a la limpieza de albercas en la zona de San Diego California. Padre de cinco hijos fue deportado a México desde donde volvió a internarse a territorio estadounidense para reunirse con su familia. La noche del viernes pasado, en el cruce fronterizo de San Ysidro, California y Tijuana, México fue aprehendido junto con su hermano. Fueron capturados por oficiales de la Patrulla Fronteriza y de la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, quienes golpearon al hermano de Anastacio, quien intentó defenderlo siendo golpeado y atacado por 20 oficiales que le propinaron descargas eléctricas y golpes a la cabeza hasta dejarlo inconsciente y al llegar al hospital se le declaró la muerte cerebral. La comisión encargada de documentar las muertes de inmigrantes a manos de la patrulla fronteriza en condiciones similares a las de Anastacio Hernández Rojas, informó que es la muerte 113 que se lleva a cabo con tales métodos, una vez aprehendidos los inmigrantes.
Mientras tanto en Washington se reunieron la gobernadora de Arizona Jan Brewer y el presidente Barack Obama, por espacio de media hora, donde la gobernadora consiguió que se manden más tropas de la Guardia Nacional a la frontera de Arizona con México y le dijo al presidente que si intenta boicotear su ley SB 1070; "nos veremos en la corte".
Hasta donde recuerdo ningún oficial de la patrulla fronteriza ha sido consignado por estas muertes. Por lo que serán también 113 los asesinatos impunes.