22 dic. 2010

FELICIDADES !!!



Para ustedes que visitan amablemente este espacio y se toman el tiempo para compartir letras y emociones, reciban los mejores deseos para que esta Noche Buena la pasen en armonía y paz con su familia y que el Año Nuevo traiga mucha salud y amor en sus corazones. Vaya pues un último post de este año...

La misma noche.-
La misma noche que Emiliano regresó, era la misma noche en que desapareció un año atrás. Aquel 24 de diciembre dijo que iba por las botellas de vino y ya no regresó. La esposa, los hermanos y la suegra lo buscaron y denunciaron su desaparición, pero nunca hubo respuesta. Siguieron entonces con su vida y los hijos se acostumbraron a su ausencia. Hoy ha tocado a la puerta de su casa y la pequeña Pilar le abrió la puerta al grito de Papáaa ! De la mesa y de la sala se levantaron la esposa, los hermanos y la suegra también, y se quedaron en pie sorprendidos de la figura de Emiliano en la puerta. Los demás hijos se acercaron a abrazarlo y lo llevaron a la mesa. Se sentaron en silencio y disfrutaron la Noche Buena todos en familia otra vez. Nadie le preguntó por los vinos.

17 dic. 2010

Los jubilados de 67



Años atrás llegó a la Gerencia, de mi entonces empresa, un nuevo funcionario que decidió que la oficina que yo dirigía sería para una colaboradora suya, que llegaba también. Decidieron jubilarme pues la ley les impedía despedirme. Con 24 años de servicio y 55 de edad ingresé al gremio de los jubilados. Un viernes fue el último día laboral en la empresa, para el primer lunes parecía niño con zapatos nuevos. Sueldo, prestaciones y todo el tiempo libre por obra y gracia de la jubilación. La verdad lo considero una lotería, esos años de servicio ya pesaban en mi rendimiento; la rutina había iniciado su camino en mi capacidad profesional. Este nuevo "status" permitió que dedicara mi tiempo al cine y la literatura, a disfrutar y ejercitar ambos oficios. Todo esto viene a cuento pues leo que en Francia y ahora en España, se planea aumentar la edad de jubilación a 67 años. Madre mía, eso quiere decir que me faltaron 12 años más de trabajar en mi empresa. Seguramente me hubiera dado un infarto o un quebranto emocional. De pensarlo me deprimo por esos trabajadores europeos que pasarán, casi el resto de sus días, laborando incansablemente... para irse a morir a sus casas. Que pongan a Zarkozy y Zapatero a trabajar en la fábrica hasta los 67 años y que dejen a otros gobernar sus países.