9 dic 2008
SALIR DE LA VORÁGINE
Leía hace unas semanas la colaboración de Javier Marías en el País, donde se quejaba de la vorágine que existe hoy en día, desde su punto de vista, sobre el consumo y olvido rápido de las obras de arte en nuestro mundo de hoy. La obsesión de "estar al día" en la lectura de libros, cine, música, teatro e incluso de exposiciones en los museos. Me llama la atención especialmente este texto, pues desde hace unos meses me encuentro en la situación de salirme de la carrera de "estar al día"; aparecen novedades de libros con una velocidad tan rápida que uno no puede seguirles el paso, ya no por el lado económico sino por la cantidad que se van almacenando, saturado de películas de Hollywood la cartelera, disfrutar de la experiencia del cine con tan mala opción, es también imposible, y suponer que la nueva de Ridley Scott, Woody Allen o Martin Scorsese nos salvaran del desastre, es una ilusión. La música es otro campo donde salen nuevas grabaciones, que ya es imposible comprar todo lo que uno frecuenta. Si a eso le añadimos que se tiene un gusto musical amplio, pues rock, jazz, clásico, soundtracks y demás categorías nos abruman con novedades. Y a todo esto añado que la calidad de muchos de estos productos son de dudosa calidad, por no mencionar que los nombres de unos cuantos se repiten continuamente. Murakami inunda el mercado con nuevos títulos, Vila-Matas igual, Auster también, sin mencionar que hay que revisar la obra de Carlos Fuentes en el marco de sus 80 años. Leeré AURA y que se de por bien servido y añadan ustedes los nombres de sus favoritos para engrosar la lista. En la música salen nuevos artistas de todo género e incluso aquellos que se pasan a otros estilos, que ya no se puede escuchar todo. Igual que muchos son de dudosa calidad. Consumir es la nueva religión y ahora alcanza al mundo del arte y la cultura. Festivales de cine hay todos los meses en nuestro país, conciertos de rock y música popular diariamente y no exagero. Exposiciones de todo tipo inundan los museos con propuestas "vanguardistas" o "modernas" patrocinadas por grandes corporaciones y que se promocionan por los medios ampliamente. Y a eso hay que añadir la lectura de revistas, periódicos, Internet, volver a escuchar música ya no de meses atrás sino de otros años, releer alguna obra de autor favorito y por supuesto ponerse a escribir, avanzar en el libros de cuentos y en el guión que uno prepara.¿ Y a qué horas voy a hacer todo esto? - me pregunto. No queda sino salirse de la vorágine como propone Javier Marías. En mi más reciente visita a la librería salí con ¡dos libros! A saber; "La hija de la amante" de A.M. Homes, una escritora estadounidense, creo que poco conocida, y de la cual ya había reseñado una novela anterior. Y me encontré "La invención de Morel" de Adolfo Bioy Casares, que debo confesar era una laguna en mis lecturas. De la tienda de música salí con las manos vacías. Hoy me enorgullezco, quien lo dijera, de lo poco que compré de libros y discos, sabiendo que en casa me esperan muchos más para leer y releer y música suficiente para escuchar un disco diferente para todo el nuevo año. Voy a leer y releer con más cuidado y mejor ritmo mis libros, a escuchar plenamente la música, sin hacer otra actividad al mismo tiempo, veré solo aquellas películas que en verdad me atraigan, acudiré a los museos que muestren exposiciones que desafían al tiempo, y me daré más oportunidad para tomar una taza de café con los amigos, saludar a la familia, pasear por la playa y escribir mis propios libros y guiones. Y si me lo permiten, disfrutar de la paliza que el Barca le propinará a los merengues.
4 dic 2008
LA NUEVA OLA FRANCESA
Mi pasión de cinéfilo se la debo al cine estadounidense y mi pasión de cineasta al cine europeo. En mi niñez en el puerto de Tampico, allá por los lejanos años 60,s, las películas que se exhibían eran básicamente americanas. El cine de géneros clásico de Hollywood, colmó mis tardes y matinés de cine. Cine tradicional de aventuras y drama donde contar la historia era esencial. Al llegar a la ciudad de México el panorama cinematográfico en las pantallas era muy diferente, además del cine de Hollywood, existía el cine europeo en varias salas; El cine Ritz, el Del Prado, El Versalles y por supuestos los cine clubes, tanto universitarios como de las entidades culturales de los países europeos. Era y es, un cine diferente al americano, eso atrajo mi atención poderosamente y ahí se sembró mi inquietud de cineasta. Recuerdo especialmente el cine club de la Alianza Francesa en la calle de Nazas en la colonia Cuauhtémoc. Ahí tuve ocasión de ver películas de los grandes maestros franceses como Jean Renoir, Marcel Carné, Julian Duvivier y Max Ophuls entre otros. Y ya entrados en los años 70,s a los jóvenes que agrupados alrededor de André Bazin, desde las páginas del célebre Cahiers du Cinema, nos aportarían el movimiento, para mi, más importante del cine: la Nueva Ola Francesa. Estos jóvenes críticos de cine, impugnaron a los maestros del cine clásico francés al que acusaron de viejo y repetitivo, fueron consecuentes con su posición crítica y tomaron la cámara. Claude Chabrol, Francois Truffaut, Jean Luc Godard, Eric Rohmer y Jacques Rivette convulsionaron las reglas del cine francés y su temática; salieron a la calle con la cámara en mano y nuevas propuestas temáticas y estéticas. Más adelante se les uniría Alain Resnais, quien no venía de la revista, pero que compartía su postura. Todos con una mirada personal y un cine muy identificable: de ahí nace la idea del auteur cinematográfico, el llamado cine de autor. Chabrol contando historias de la burguesía con el crimen como motivador de la decadencia, Trauffat, contando historias que remiten a su vida personal, Godard, maoísta, iconoclasta y provocador, Rohmer privilegiando la conversación y la sencillez de puesta en escena, Rivette con una visión teatral de puesta en escena y Resnais, explorando la memoria y la poesía. Hace 50 años se estrenó el Bello Sergio de Claude Chabrol, hoy para terminar este año, rindo homenaje a quienes nos indicaron el nuevo camino del cine.
30 nov 2008
HOLLYWOOD

Llegamos a la ciudad de México en el invierno de 1966 y nos instalamos en la colonia Roma. A mi padre lo habían movilizado en su trabajo y dejamos el puerto de Tampico donde pasé mis primeros años. La vida en aquel puerto no se comparaba con el de la gran metrópoli a la que llegamos. Pronto, sin embargo, como jóvenes que éramos, nos familiarizamos rápidamente por los rumbos de la colonia. A unas pocas cuadras estaba el cine Gloria, un local pequeño con galería, donde pasaban películas de segunda corrida. En ocasiones la función se componía de tres películas de un mismo género: western, policial, drama o bélica. Tres películas por tres pesos, de los de aquellos años!!! También estaba el cine Estadio de mayor capacidad y gran pantalla, y que al salir, a un costado, estaban unas taquerías donde se podían comer tacos de todo tipo. En cambio en el cine Gloria, la tradición era ir a un par de cuadras, hacia la avenida Insurgentes y comer unas deliciosas hamburguesas con un vaso de cerveza de raíz o root bear, como también se le conocía. Es un pequeño local con una barra y taburetes donde uno puede observar como se preparan las hamburguesas, en aquellos años era común que por el estrecho pasillo pasaran artistas de la época a la academia de baile de Sergio Corona y Alfonso Arau ubicada en uno de los pisos superiores del edificio y que más tarde pasó a pertenecer a Josefina y Joaquín, popular pareja de la televisión. En otro piso se encontraba el estudio de fotografía Angelo, pionero de las fotografías panorámicas. Uno podía comer una hamburguesa y compartir la barra con algún artista como Silvia Pinal, Angélica María, el loco Valdéz o la escultural Malú Reyes.
Cuando salía del cine Gloria invariablemente iba por mi hamburguesa y mi root bear, que me recordaba a un jarabe para la tos que siempre nos recetaban de niños. Recientemente pasé unos días en el Distrito Federal y sin proponérmelo, me encontré caminando por la avenida Insurgentes y llegué a las hamburguesas Hollywood, que como su anuncio lo indica, se establecieron en 1962, apenas cuatro años antes de mi llegada a la ciudad. El local sigue casi igual, ahora lo atiende la hija de los propietarios originales, un matrimonio muy amable con su clientela y con la cual recordé viejos tiempos. Su madre tenía una frase para sus clientes: "Gracias y vuelvan otra vez". Hace ya 41 años que lo hago.
24 nov 2008
PREMIERE
12 nov 2008
TANNÖD el lugar del crimen

En un apartado caserón en la comunidad de Tannöd la familia Danner,compuesta por el marido, la esposa, la hija y los hijos de la joven, viven una existencia oscura, llena de mentiras y abusos familiares. Hasta ahí llega una joven ingenua para ayudarles en las labores de la casa. Todos encontrarán la tragedia durante una noche fría. La novela, narra la historia del asesinato de una familia, niños incluidos, en el apartado caserón de los Danner en el pueblo de Tannöd, en el opresivo mundo rural de la Baviera de los años 50, aunque el hecho real en que se basa la autora tuvo lugar en los años 20. Tannöd, el lugar del crimen es el debut de la escritora Andrea Maria Schenkel con una novela negra que evita la policía, como en las novelas de Patricia Higsmith, el detective y la investigación forense, tan de moda hoy en día. Escrita con el fascinante recurso de darle vida a los trágicos personajes a través de los ojos de las personas que tuvieron contacto con ellos e intercalando hábilmente la presencia del mal en la granja de la familia, que le permite dibujar de manera excelente a los miembros de la familia y a los de una comunidad horrorizada por la tragedia. Y al mismo tiempo podrá darle un final sorpresivo y original. El lector se enfrenta al terrible caso a través de las declaraciones de los vecinos a preguntas de la narradora de la novela, y va descubriendo que los Danner eran una familia que ocultaba secretos silenciados durante largo tiempo. En una reciente entrevista la autora ha dicho: "No quería hacer una novela de detectives ni de ningún investigador que llevara al lector de la mano", pues "la figura del detective absorbe de tal manera que incluso el propio autor está en su mano".
Ella quería que "la historia se explicara por sí misma a partir de las entrevistas a la gente del pueblo".La novela se hizo acreedora del premio Alemán de Novela Negra 2007 y del premio Friedrich-Glauser 2007. La novela será llevada a la pantalla por los productores de la exitosa cinta "La vida de los otros". Bienvenida pues, una nueva autora de novela negra.
6 nov 2008
LAS REINAS DEL TRÓPICO


Entre los años de 1946 y 1950, el cine mexicano produjo una serie de películas de lo que se conocería después como el género de Las Rumberas. Melodramas donde una mujer inocente y de origen humilde, que venía de la provincia caía por causas diversas en un cabaret donde era “explotada” por un “padrote”, que la obligaba a actuar y complacer con los clientes. Era una especie de prostituta que rechazaba a los clientes en una contradicción propia del melodrama mexicano. Eran cintas en blanco y negro donde la acción transcurría principalmente en el ámbito del cabaret y se introducían números musicales donde la protagonista bailaba el mambo, ritmo de moda, o artistas invitados que “llenaban” los baches narrativos del drama. Algunos nombres de estas actrices y que cabe mencionar son: Ninón Sevilla, María Antonieta Pons, Meche Barba, Amalia Aguilar y Rosa Carmina. Aunque algunas actrices con otra trayectoria también incursionaron en este género como; Gloria Marín, Rosita Quintana, Blanca Estela Pavón y Esther Fernández. Entre los títulos podemos recordar: Aventurera, Perdida, Ángel o demonio, La reina del mambo, Pecadora, Una mujer con pasado, la Venus de fuego, por mencionar solamente algunos títulos que dejan ver muy bien la trama.
De estas mujeres rumberas, me llama la atención especialmente María Antonieta Pons, cubana de origen pero que hizo carrera en el cine mexicano, interpretaba casi siempre a una mujer exuberante por la cual se peleaban dos hombres por su cariño o en extravaganzas musicales donde hacía gala de sus habilidades para bailar el mambo y donde exhibía vestuarios que dejaban ver su redonda figura y sus piernas voluptuosas. La censura de la época, obligaba que los trajes llegaran arriba del ombligo, parte del cuerpo que estaba prohibido exhibir. Poseedora de una chispa especial al bailar, utilizaba sus labios, las manos y los ojos abiertos para acompañar sus bailes. Recientemente pude conseguir algunos títulos de ella, entre estos destaco Teatro del crimen, filme del año 1956, ya en color y, cuya acción se lleva a cabo en un teatro donde ocurre un asesinato mientras se lleva a cabo el espectáculo musical, con la actuación, entre otros de Tin Tan, Agustín Lara, Lucho Gatica, Pedro Vargas y una actuación especial de Silvia Pinal, que exhibe sus bien torneadas piernas en un número musical. La policía investiga el asesinato mientras Maria Antonieta Pons actúa en varios números, de los cuales destaco “Pureza” donde baila el cha cha cha al ritmo de la canción Toma chocolate. Al terminar la función, el crimen ha sido resuelto sin que los espectadores se dieran cuenta del drama detrás de bambalinas. Cine "camp", de melodrama y música, de placer culpable.
1 nov 2008
LOS MUERTOS
Los días 1 y 2 de noviembre se celebra en nuestro país el día de muertos;días de todos los santos y todos los difuntos. En contraparte a la celebración del Halloween, que viene del país vecino del norte, nosotros celebramos a los muertos con fiesta, calaveras de azucar, altares de muertos que se decoran con los objetos y gustos particulares del muertito. Tanto en mi anterior casa como en la actual, vivo frente a un panteón, supongo que es mera coincidencia. Como lo es también que acabo de terminar la lectura de Señas particulares de Josefina Estrada justo en este día de muertos. Es la crónica de la vida violenta en la ciudad de México, la de los cadáveres por muerte violenta o sospechosa, y el itinerario que llevan por los ministerios públicos y hospitales. Del mundo paralelo a la nota roja, en donde policías, periódistas, investigadores, enterradores, técnicos, especialistas en la medicina forense y familiares desesperados en busca del cadáver que a la vez no quieren encontrar. En nuestro país hay una gran desconfianza sobre la investigación policial, pero en esta crónica cruda del mundo de los muertos, Josefina Estrada nos muestra que hay investigadores forenses tan especializados como en cualquier país del mundo, con equipo moderno para determinar las causas de la muerte violenta. Estamos muy lejos del mundo televisivo de la investigación forense maquillada para el consumo en la televisión. La descripción que utiliza Estrada es directa y puntual sobre lo que ve y le explican los especialistas. Se adentra en el mundo subterraneo de la medicina forense y para ello nos lleva por el camino que sigue el cuerpo de una joven desconocida y como se investiga su muerte y el aclarar su identidad. En su recorrido presencia autopsias de todo tipo de cuerpos mutilados, golpeados o degradados por el tiempo, acude a hospitales, participa del hallazgo de personas muertas, acompaña a una ambulancia llena de periodistas de la nota roja a la caza de algún muerto, asiste a la fosa común para ver el entierro de cuerpos no identificados y se enfrenta a sus propios miedos, para aclararnos el misterio de la muerte violenta en las calles de la ciudad de México. Desde la ventana de mi habitación observo la entrada al panteón municipal de Boca del Río, recién pintada y arreglada para que los vivos visiten a sus muertos. Esta lectura me hizo recordar a los muertos, pero yo celebro a los vivos.
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