21 ene 2009

UN PEDIGRÍ ( I )


Quizás por mera coincidencia o por intereses actuales, he tenido oportunidad de leer cuatro libros que tienen en común ser las memorias infantiles y juveniles de tres escritores y una periodista. Me refiero a Un pedigrí de Patrick Modiano, El africano de J.M.G. Le Clézio, La hija de la amante de A.M. Homes y El castillo de cristal de Jeannette Walls. Ya anteriormente había expresado mi preferencia por esa literatura que combina realidad y ficción, e inclusive con otro tipo de géneros. ¿Que tanto hay de realidad y de una ficción alimentada por el tiempo, tal vez, en estos libros? No lo sé, pero el impacto que se recibe al leer estas historias crudas, desgarradoras y no exentas de miradas lúcidas y de sentimientos encontrados, es muy profundo. Estamos ante seres humanos que tienen la capacidad de expresar esas historias “verdaderas” con el oficio del novelista, que las hace aún más auténticas, en cuanto son la mirada del tiempo sobre sus años infantiles. En Un pedigrí, Modiano relata con una frialdad exenta de emociones, para él, no para nosotros, la vida con sus padres antes de la 2da. guerra y los veinte años que vive con ellos en un piso doble del muelle Conti, en París, en donde el padre y la madre comparten espacios diferentes y reciben a mujeres y hombres de lo más extraño, ante los ojos de un niño, el propio Modiano, que no acierta a entender lo que le pasa. La madre siempre ausente en busca de una carrera de actriz y el padre metido en negocios turbios, ambos buscan a toda costa deshacerse de su hijo, para ello lo mandan con parientes lejanos o lo encierran en internados donde se curte en la vida dura y brava propia de esos lugares. Es la literatura la que lo salva de esos momento solitarios, y que inicia con tempranas lecturas de todo tipo de libros y autores, mientras vaga de un internado a otro, con visitas esporádicas de sus padres, siempre breves y frías. Los momentos de convivencia en el piso de París, le muestran una galería de personajes siniestros; actores y actrices mediocres, alcahuetes, aristócratas decadentes, estetas de pacotilla, personajes todos que solo buscan sobrevivir a costa de los demás y de si mismos.
Modiano siempre busca escapar de los internados y siempre lo regresan, en los últimos momentos de convivencia con la madre, nos relata con crudeza la falta de dinero y la obligación de conseguirlo por todos los medios posibles. El robo, los préstamos de amigos y la súplica ante el padre para que les proporcione unos billetes para irla pasando. El padre se atreve a denunciarlo a la policía, con testimonios falsos, con tal de deshacerse del hijo.
Las cartas que intercambian padre e hijo, cuando Modiano está por cumplir los 21 años resumen la relación de ambos; el padre lamentando que no se metiera al ejército, para deshacerse del hijo, y este, ajustando cuentas de todos los años de rechazo y falta de atención. Nunca más vuelven a verse o tener noticias. De la madre no nos dice nada sobre su destino. Y eso, quizás, lo dice todo.
Un pedrigí es un retazo de la vida de Modiano, es el relato de un hombre sobre su infancia de perro, narrada con una mirada fría y distante, en donde no reconoce lugares, parientes, personajes diversos, todos extraños y lejanos. Al final de estas memorias nos dice: “ Aquella noche me sentí ligero por primera vez en la vida. La amenaza que pesaba sobre mí todos aquellos años y me obligaba a estar continuamente en guardia se había disuelto en el aire de París. Había zarpado antes de que se derrumbara el portón podrido. Por poco.”
Su salvación llega con la publicación de la primera novela.

19 ene 2009

EL MURCIÉLAGO

Sentí un fuerte golpe en el pecho, casi abajo de la barbilla, tardé solo un momento en darme cuenta que era un murciélago quien se había estrellado en mi cuerpo. Estaba parado en la terraza principal de la Hacienda San Gabriel en el estado de Morelos, ubicada a unos kilómetros adelante de la ciudad de Cuernavaca, leía apaciblemente una novela policial, y mientras lo hacía, me daba cuenta de un murciélago que entraba y salía por los arcos de la terraza, como desorientado por las luces en su vuelo nocturno. Sin apenas pensarlo, me paré un momento hacia la orilla del balcón para admirar las luces de la hacienda y cuando me di la vuelta para regresar al sillón fue que el murciélago se estrelló en mi pecho. Sorprendido me senté y a mi memoria vinieron libros y películas sobre el tema de los vampiros, hoy tan de moda con la serie de Crepúsculo de la sra. Meyer. Por supuesto el Drácula de Bram Stoker fue lectura obligada hace años, asi como algunos libros de Anne Rice y recuerdo también La hora del vampiro de S. KIng, que leía una tarde en la vieja casa de la colonia Roma en la ciudad de México, y sin darme cuenta la noche llegó con un viento que movió las cortinas del balcón de la habitación donde me encontraba, cerré el libro, encendí las luces y me senté en la sala con la música a todo volumen para ahuyentar los temores. Pero más que las lecturas ha sido el cine el de mayor impacto en mi. Nosferatu de Marnau es el gran primer vampiro de la historia del cine, y más que a Bela Lugosi, prefiero las películas de Christopher Lee producidas por la casa Hammer en donde Peter Cushing era un Van Helsing que salvaba a mujeres de busto generoso y vestido de gran escote, de las garras del vampiro. En México el director Fernando Méndez popularizó unas películas con Germán Robles que son una referencia del género en nuestro país. Charlton Heston luchó contra unos vampiros-zombie en Omega man, de la novela de Matheson, que luego Will Smith no consiguió superar en Soy leyenda. George A. Romero logró en Martin, una versión del vampiro moderno, en la que un joven perturbado mataba a sus víctimas para extraerles sangre con un jeringa para luego beberla. John Carpenter realizó en Vampiros, una especie de western moderno con ciertos logros; pero de la que guardo una buena impresión es NEAR DARK de K Bigelow, una aventura de vampiros en estilo western noir si es que cabe dicha definición, y que aún busco en DVD. The lost boys, es una versión juvenil muy lograda cuya acción ocurre en un pueblo americano típico. El Drácula de Coppola y La entrevista con el vampiro de Jordan, no son ejemplos logrados, más bien curiosos. La comedia también está presente y recuerdo a George Hamilton al ritmo de una pegajosa canción pop como un elegante vampiro. Aunque en este género mis preferidas son las películas del Conde Yorga. Hoy el tema está de moda gracias a la señora Meyer, tanto en libros como en cine, aunque debo confesar que ambos no me atraen en absoluto. En todo esto pensaba, después del golpe en mi pecho, cuando descubrí que el animal continuaba con su vuelo errático en la terraza, una y otra vez de manera obsesiva, como vampiro en busca de su presa. Por las dudas cerré mi libro y me refugié en mi habitación. Cerré las ventanas también.

12 ene 2009

LA TREGUA en la Franja de Gaza

De entre el alúd de lecturas con que terminé el año 2008 es oportuno destacar LA TREGUA de Primo Levi, en donde el escritor italiano narra el absurdo y tortuoso viaje a través de media Europa, del grupo de supervivientes italianos de Auschwitz. Sobre el Holocausto he leído novelas , ensayos, visto películas, fotografías y diferentes testimonios sobre esta tragedia, suficientes para no ocuparme del tema recientemente. Sin embargo, esta aproximación de Levi sobre el tema, tiene un tratamiento anecdótico que llamó mi atención y que hizo que lo leyera. El autor fue miembro de la resistencia antifascista en Italia donde fue capturado y deportado a Auschwitz , donde trabajó como esclavo en una planta industrial. Con tan brutal experiencia, Primo Levi es capaz de contar la historia de este viaje absurdo por los mercados clandestinos de Cracovia, los cuarteles del ejército ruso, las borracheras de la soldadesca y las añoranzas de los italianos por el regreso a casa. Lo hace con un profunda mirada humanista, llena de comprensión del alma y conducta humana puesta a prueba en condiciones excepcionales. Hoy el estado israelí, lleva a cabo una ofensiva brutal en suelo palestino, dando muerte a cientos de civiles, entre ellos mujeres, niños y ancianos. Ello a traído a cuento esta reciente lectura, y me pregunto que mirada hubiera compartido Primo Levi con nosotros. El título de esta segunda parte de su trilogía memorial, es más que oportuno.

5 ene 2009

HAY TIEMPO PARA TODO

Desde hace algunos años la frase común ¨que rápido pasó el año¨ la repetía siempre por estas fechas. Hoy debo decir que el año 2008 se pasó sin que me diera cuenta, ni rápido o lento, simplemente ni en cuenta del transcurrir del tiempo. No sé si es bueno o malo, pero es cierto. ¿Será que con el paso de los años hemos aprendido a valorar el tiempo? Es decir, a no preocuparnos del mismo, y vivir la vida sin las presiones que nos impone? Las frases habituales de no tengo tu tiempo, mi tiempo es valioso, tiempo es dinero, como vuela el tiempo etc. son menos importantes quizás, tan solo frases comunes ha falta de una mejor actitud ante la vida. En realidad hay tiempo para todo, lo que sucede es que lo aprovechamnos mal, lo malgastamos. Para ello tenemos frases que nos vienen bien: Mañana lo hago, en un ratito, nada más acabo esto y lo hago, etc. Mi propósito de este año 2009 será que pase sin que nos demos cuenta, pues estaremos viviendo la vida... sin importarnos el tiempo.

13 dic 2008

FIESTAS Y REGALOS

Son fechas de fiestas y regalos. De buenos deseos y celebrar la Navidad y el Año Nuevo. Recuerdo estas fiestas cuando niño y la espera ansiosa a que Santa llegara con sus regalos a la casa y después ir a festejar la Noche Buena en casa de la Tía Cuca. Algún hermano mayor nos llevaba a dar la vuelta mientras los regalos llegaban. Y al regresar todo era alegría y risas. Luego uno crece y las fiesta adquieren otro sabor, menos dulce quizás. Ya como padre uno repite tradiciones y es el turno de los hijos, o la hija en mi caso. Las fiesta y regalos comenzaron, con motivo de mi próximo viaje a la ciudad de México, invité a comer a mis hermanas y sobrinos, para ello preparé una ensalada de frutas, con la receta de la Tía Cuca y un relleno de pavo con receta de la abuela de mi hija Miranda. Ellas trajeron la pasta y el postre. Pasamos una divertida y agradable velada que culminó con el intercambio de regalos. aunque el mejor de ellos fue, sin duda, el compartir la mesa y las anécdotas con ellos. Eso no tiene precio. En la metrópoli a la que me dirijo, seguramente habrá iguales circunstancias, aunque siempre valoro más la compañía que el intercambio. Sin embargo recibo por vía electrónica un regalo que me emociona; Alicia Flores, incansable doctora, poeta y narradora, tiene a bien enviarme su nueva novela inédita "Amnesia lacunar", recién salida del horno que a últimas fechas produce mucho por el rumbo de Las Choapas. Que regalo más sensible, pienso yo, además, espera mis comentarios a su trabajo. No puedo sino alegrarme de este regalo que la buena amiga Alicia, nos hace esta temporada. Por este motivo, el de las fiestas y regalos, es que este espacio se toma una vacaciones breves, para disfrutar de la compañía de los amigos y la familia. Por las dudas llevo un libro bajo el brazo. La costumbre.
Para aquellos que se toman la molestia de visitar este espacio, vaya un sincero abrazo con los mejores deseos para estas fiestas navideñas.

9 dic 2008

SALIR DE LA VORÁGINE

Leía hace unas semanas la colaboración de Javier Marías en el País, donde se quejaba de la vorágine que existe hoy en día, desde su punto de vista, sobre el consumo y olvido rápido de las obras de arte en nuestro mundo de hoy. La obsesión de "estar al día" en la lectura de libros, cine, música, teatro e incluso de exposiciones en los museos. Me llama la atención especialmente este texto, pues desde hace unos meses me encuentro en la situación de salirme de la carrera de "estar al día"; aparecen novedades de libros con una velocidad tan rápida que uno no puede seguirles el paso, ya no por el lado económico sino por la cantidad que se van almacenando, saturado de películas de Hollywood la cartelera, disfrutar de la experiencia del cine con tan mala opción, es también imposible, y suponer que la nueva de Ridley Scott, Woody Allen o Martin Scorsese nos salvaran del desastre, es una ilusión. La música es otro campo donde salen nuevas grabaciones, que ya es imposible comprar todo lo que uno frecuenta. Si a eso le añadimos que se tiene un gusto musical amplio, pues rock, jazz, clásico, soundtracks y demás categorías nos abruman con novedades. Y a todo esto añado que la calidad de muchos de estos productos son de dudosa calidad, por no mencionar que los nombres de unos cuantos se repiten continuamente. Murakami inunda el mercado con nuevos títulos, Vila-Matas igual, Auster también, sin mencionar que hay que revisar la obra de Carlos Fuentes en el marco de sus 80 años. Leeré AURA y que se de por bien servido y añadan ustedes los nombres de sus favoritos para engrosar la lista. En la música salen nuevos artistas de todo género e incluso aquellos que se pasan a otros estilos, que ya no se puede escuchar todo. Igual que muchos son de dudosa calidad. Consumir es la nueva religión y ahora alcanza al mundo del arte y la cultura. Festivales de cine hay todos los meses en nuestro país, conciertos de rock y música popular diariamente y no exagero. Exposiciones de todo tipo inundan los museos con propuestas "vanguardistas" o "modernas" patrocinadas por grandes corporaciones y que se promocionan por los medios ampliamente. Y a eso hay que añadir la lectura de revistas, periódicos, Internet, volver a escuchar música ya no de meses atrás sino de otros años, releer alguna obra de autor favorito y por supuesto ponerse a escribir, avanzar en el libros de cuentos y en el guión que uno prepara.¿ Y a qué horas voy a hacer todo esto? - me pregunto. No queda sino salirse de la vorágine como propone Javier Marías. En mi más reciente visita a la librería salí con ¡dos libros! A saber; "La hija de la amante" de A.M. Homes, una escritora estadounidense, creo que poco conocida, y de la cual ya había reseñado una novela anterior. Y me encontré "La invención de Morel" de Adolfo Bioy Casares, que debo confesar era una laguna en mis lecturas. De la tienda de música salí con las manos vacías. Hoy me enorgullezco, quien lo dijera, de lo poco que compré de libros y discos, sabiendo que en casa me esperan muchos más para leer y releer y música suficiente para escuchar un disco diferente para todo el nuevo año. Voy a leer y releer con más cuidado y mejor ritmo mis libros, a escuchar plenamente la música, sin hacer otra actividad al mismo tiempo, veré solo aquellas películas que en verdad me atraigan, acudiré a los museos que muestren exposiciones que desafían al tiempo, y me daré más oportunidad para tomar una taza de café con los amigos, saludar a la familia, pasear por la playa y escribir mis propios libros y guiones. Y si me lo permiten, disfrutar de la paliza que el Barca le propinará a los merengues.

4 dic 2008

LA NUEVA OLA FRANCESA

Mi pasión de cinéfilo se la debo al cine estadounidense y mi pasión de cineasta al cine europeo. En mi niñez en el puerto de Tampico, allá por los lejanos años 60,s, las películas que se exhibían eran básicamente americanas. El cine de géneros clásico de Hollywood, colmó mis tardes y matinés de cine. Cine tradicional de aventuras y drama donde contar la historia era esencial. Al llegar a la ciudad de México el panorama cinematográfico en las pantallas era muy diferente, además del cine de Hollywood, existía el cine europeo en varias salas; El cine Ritz, el Del Prado, El Versalles y por supuestos los cine clubes, tanto universitarios como de las entidades culturales de los países europeos. Era y es, un cine diferente al americano, eso atrajo mi atención poderosamente y ahí se sembró mi inquietud de cineasta. Recuerdo especialmente el cine club de la Alianza Francesa en la calle de Nazas en la colonia Cuauhtémoc. Ahí tuve ocasión de ver películas de los grandes maestros franceses como Jean Renoir, Marcel Carné, Julian Duvivier y Max Ophuls entre otros. Y ya entrados en los años 70,s a los jóvenes que agrupados alrededor de André Bazin, desde las páginas del célebre Cahiers du Cinema, nos aportarían el movimiento, para mi, más importante del cine: la Nueva Ola Francesa. Estos jóvenes críticos de cine, impugnaron a los maestros del cine clásico francés al que acusaron de viejo y repetitivo, fueron consecuentes con su posición crítica y tomaron la cámara. Claude Chabrol, Francois Truffaut, Jean Luc Godard, Eric Rohmer y Jacques Rivette convulsionaron las reglas del cine francés y su temática; salieron a la calle con la cámara en mano y nuevas propuestas temáticas y estéticas. Más adelante se les uniría Alain Resnais, quien no venía de la revista, pero que compartía su postura. Todos con una mirada personal y un cine muy identificable: de ahí nace la idea del auteur cinematográfico, el llamado cine de autor. Chabrol contando historias de la burguesía con el crimen como motivador de la decadencia, Trauffat, contando historias que remiten a su vida personal, Godard, maoísta, iconoclasta y provocador, Rohmer privilegiando la conversación y la sencillez de puesta en escena, Rivette con una visión teatral de puesta en escena y Resnais, explorando la memoria y la poesía. Hace 50 años se estrenó el Bello Sergio de Claude Chabrol, hoy para terminar este año, rindo homenaje a quienes nos indicaron el nuevo camino del cine.