29 oct. 2010

ANTE EL ESPEJO

foto; letraslibres

Se despidió de su esposa Julia y de los gemelos Benjamín y Bernardo antes de salir hacia la oficina. Todo el día se sintió incómodo y fuera de lugar, a pesar de las múltiples ocupaciones que surgieron ese día, esa sensación no lo abandonó. Regresó tarde a casa, ya por la noche y saludó a su esposa Gabriela y pasó a darle un beso a las niñas Fernanda y Alejandra para que durmieran bien. Se despertó en medio de la noche y fue al baño a beber un poco de agua; al verse en el espejo no se reconoció y se quedó observando ese rostro desconocido frente a él.

4 comentarios:

  1. Muy real este relato, José. Más de una vez, de dosy hasta unas cuantas me ha ocurrido eso mismo, ¿será que la madurez es así?

    Muy bonito el micro.

    Besicos muchos,

    ResponderEliminar
  2. En ocasiones uno se mira en el espejo y parece no reconocerse. No sé si la madurez, o la existencia misma. saludos

    ResponderEliminar
  3. Interesante y complejo relato sobre la identidad. Me gustó mucho el aire de misterio que transmite la historia. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Será todos llevamos adentro otro ser que puede o no emerger? Gracias Miguel, un abrazo

    ResponderEliminar