6 may. 2011

TIERRA DE ZOMBIES

Gráfico: terceracultura

En el año de 1968 un grupo de jóvenes en Pittsburgh, Estados Unidos, reunió 6,000 dólares y se dedicaron a filmar en una granja de Pensilvania la película “La Noche de los muertos vivientes”, sin imaginarse el éxito que la cinta alcanzaría. Su director fue George A. Romero, considerado hoy el gran padre de la serie zombie en el cine e impulsador, sin imaginarlo, del fenómeno zombie décadas después, que abarca cine, literatura, videojuegos y desfiles callejeros incluso. La trama es sencilla; un grupo de personas lidereadas por un personaje de color, un afroamericano, como es políticamente correcto decir hoy, se encierran en una granja ante el ataque de unos zombies hambrientos de carne humana. En el resto del territorio, se relatan por los medios de comunicación, los ataques de esos seres que son combatidos por el ejército y fuerzas policiales. El grupo resguardado en la granja, sobrevive a los diferentes ataques aunque poco a poco las bajas aumentan. En su afán de acabar con estos muertos vivientes, la milicia termina matando, por equivocación, al héroe negro, que había sobrevivido al ataque de los zombies.
Parece exagerado dar un salto a la realidad y descubrir cuan vigente está la película en nuestro país. Hoy vivimos el ataque de unos zombies que tienen en vilo a la población, están localizados en varias partes del país y mantienen a sus habitantes encerrados en sus casas la mayor parte del tiempo, temerosos de salir a sus actividades diarias. El ejército y las fuerzas policiales combaten a estos zombies, que como los zombies de George A. Romero, se dedican a matar seres humanos de manera grotesca. En su afán por acabar con estas abominables bestias, se asume el daño colateral que esta lucha implica, y en ello va la vida de miles de inocentes. Los medios de comunicación aportan su protagonismo con notas policíacas, publicando y reporteando, al mejor estilo gore cinematográfico, los pormenores de esta invasión de zombies.
Como en algunas de las cintas del género, aquellos que son mordidos se convierten en muertos vivientes, en nuestro país sucede lo mismo y es así que vemos zombies en la cámara de diputados que asisten cual muertos vivientes a bloquear con las iniciativas que llegan a su recinto. En la clase política mexicana surgen ahora los zombies que se autonombran para aparecen en el próximo periodo presidencial y recorren el país infectando de sus ideas a la población. Están también algunos líderes sindicales que llevan devorando cuotas sindicales a costa de sus afiliados a quienes llevan al matadero laboral.
Ante tal clima de terror, los jóvenes no avizoran futuro y se convierten en zombies ni-ni, pues ni estudian - ni trabajan, solo deambulan como zombies por las grandes ciudades. En el campo mexicano los zombies recorren sus tierras estériles y emigran hacia el norte donde son cazados por la patrulla fronteriza estadounidense. En el gabinete de gobierno los zombies deambulan por las secretarías de estado sin encontrar solución a la violencia, el desempleo, a la reforma política y judicial y, al bajo nivel educativo y cultural. Con sus decisiones equivocadas, se suman al ataque de los otros zombies.
Pero esta película en nuestro país lleva ya varios años y no vemos para cuando termine; lo más insólito, es que somos los protagonistas de esta historia de horror. Vivimos pues, en una tierra de zombies.

1 comentario:

  1. ¡Cuánta razón tienes José! Por desgracia no solo sucede en México, sino que en casi todo el globo terraqueo se ha expandideo esta epidemia y por desgracia, son nuestro jóvenes las principales figuras de esta película. Estamos rodeados de gente sin escrúpulos que para beneficiarse, están dispuestos a todo, cueste lo que cueste.
    Esperemos que en algún momento todo cambie.

    Besicos muchos.

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