8 ene. 2008

EL PEZ POR LA BOCA MUERE

Acabo de leer el Blog Think again, de Stanley Fish, que publica en el New York Times, con el título de ¿Nos salvarán las Humanidades? Stanley Fish es profesor distinguido de la Universidad de Davidson-Kahn y profesor de leyes en la Universidad Internacional de Florida y rector emerito del Colegio de de Artes y Ciencias Liberales de la Universidad de Illinois en Chicago. Dió clases también, en las Universidades de California, en Berkeley, John Hopkins y Duke, Ha escrito 10 libros. Con semejantes credenciales, Mr. Fish le pregunta a los humanistas estadounidenses que predican la idea de que las humanidades nos salvarán de los horrores de la ciencia y tecnología actual, si las humanidades sirven de algo. Con la ligereza que caracteriza a ciertos sectores de la educación gringa, responde que las humanidades no sirven para nada. Y nos pregunta si la economía del Estado se beneficia de alguna manera por leer a Hamlet, si un conocedor del arte Bizantino, será bien visto por los reclutadores de empleo, o si el conocimiento de Shakespeare o de la guerra de los 30 años, tienen un valor comercial que genere dinero. Y termina diciendo que hoy en día, quien desliza conocimientos eruditos en una conversación, más bien termina irritando a quien los escucha.

Esta postura es un ejemplo de la pobre educación que hoy en día permea por el sistema educativo estadounidense, en México tenemos la creencia, y para unos , la certeza, de que el americano medio es más bien inculto, conoce poco de más allá de sus fronteras y se entera de los lugares comunes. Son innumerables las anécdotas de presidentes estadounidenses que visitan países de los cuales no saben absolutamente nada y lo demuestran en respuestas en las conferencias de prensa. Baste como ejemplo la reunión por teleconferencia de unos estudiantes de secundaria mexicanos con sus equivalentes estadounidenses, quienes preguntaron si en México había Internet.

La polémica entre Humanismo y Ciencia es vieja y se ha escrito mucho al respecto, creo que ambas se benefician una de la otra y no deben de ser antagonistas. Cada vez hay más científicos que practican el humanismo y a su vez los humanistas se beneficiarían de un mayor conocimiento de la ciencia y tecnología.

En lo personal me considero un humanista, no solo de convicción sino de educación, pero ello no me impide interesarme por los avances tecnológicos y científicos y beneficiarme de ellos. Creo que el ejercico de la cinematografía es un buen ejemplo de la conjunción del humanismo con la tecnología.

De que nos servirían los grandes avances de la Ciencia y Tecnología sin el concurso de Shakespeare, Mozart, Bergman, Van Gogh, Rodin, Cervantes, Kurosawa, Dylan, Beatles, García Márquez y todos los etcéteras que quieran añadir.

Quizas a Mr. Fish habría que regresarlo a las aulas, pero como alumno reprobado.

6 comentarios:

  1. Cuanta razón tienes. Cuanta incultura fulula por esas mentes que creen que son los únicos y no saben que hay a unos kilometros de su país o a unos metros de sus propias mansiones. Cuanta humanidad hace falta en el mundo, para que todos seamos más HUMANOS.
    Me ha encantado leer esta entrada.
    Saludos desde el sur de España.

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  2. Felicidades, el coemntario que realizaste en el Blog de Jesús Silva Herzog es muy acertado, y tienes un gran Blog y este post así como los demás destilan calidad...

    Saludos desde Tijuana...

    Guillermo

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  3. Sin humanidades no habrá humanismo y, sin éste, no habrá humanidad. O eso quisieran. Que sólo fuéramos números, resultados, objetos. No lo lograrán. Si no sabes escribir no sabes pensar. Si no piensas, no tienes ideas. La cosa está clara. Vivimos en una época de regresión casi absoluta, de mentiras y manipulaciones brutales. Pero no vencerán. Se irán por el sumidero de la historia y quedarán los que hagan al hombre mejor, más feliz, más humano. Un abrazo.

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  4. Tienes razón Francisco, desean que solo seamos números en una estadistica que pueden además manipular a su antojo. Me quedo con que sin Humanidades no habría Humanidad. Saludos

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  5. Una entrada muy triste, por demoledora. Se pretende que sólo tenga valor aquello que da dinero y eso suena a fin de la humanidad. Quiero pensar que este tipo de animales está en desventaja numérica, aunque estamos en una época que ofrece el mejor caldo de cultivo para que proliferen, lo cual no deja de ser aterrador.
    Un saludo.

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  6. Mientras podamos oponer nuestra mirada personal a este tipo de personajes, hay esperanza de que no proliferen.

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