21 ene. 2008

HERZOG Y KINSKI


En la historia de la cinematografía se han dado grandes colaboraciones entre un director y un actor, por mencionar tan solo algunos, vale la pena recordar a John Ford y John Wayne, Akira Kurosawa y Toshiro Mifune, Francois Truffaut y Jean Pierre Leaud, Ingmar Bergman y Max Von Sydow, pero sin duda la pareja más singular, en mi opinión, han sido Werner Herzog y Klaus Kinski.

Werner Herzog pertenece a esa gran generación de cineastas de los años 70,s que se dio en llamar El nuevo cine alemán, y del cual forman parte Wim Wenders, Volker Schlöndorff, Rainer Werner Fassbinder y Peter Lilienthal entre otros. Sin duda alguna es el más original de ellos y el que mejor resiste al paso de tiempo, hasta nuestros días, con obras como Grizzly Man y Rescue Dawn.

Herzog y Kinski se conocieron a los trece años y compartían una misma pensión, en donde Herzog pudo ya darse cuenta del comportamiento tan singular de su amigo. Años después lo vería en una cinta de guerra y su imagen en la pantalla lo impresiona. Ocho años después de la muerte de Klaus Kinski, en 1991, Herzog se da a la tarea de filmar el documental "Mi mejor amigo" o " Mi mejor enemigo" como se le conoce en español, en donde nos lleva de la mano a la casa donde se conocieron, a Praga donde filmó Woyzeck y a la selva amazónica donde filmó Fitscarraldo y Aguirre: la ira de Dios.

Klaus Kinski era un actor exagerado, iracundo, que se lanza contra un productor quejandose de la comida en la locación, casi violento, era además un mentiroso y de comportamiento muy errático. Tenía sus momentos de calma y dulzura, pero era el preludio de sus arranques. Herzog, por otro lado era la contraparte, calmado, genial, tozudo y capaz de llevar un barco por la montaña y que su equipo lo siguiera en ello. Su relación era una auténtica de amor y odio. Herzog, con una franqueza brutal, relata que llegó a pensar en dar la orden a los indígenas para que mataran a Kinski, y se nos muestra una escena donde el jefe de los indígenas actuando a un lado de Kinski deja ver la violencia contenida de la tribu hacia el actor.

Claudia Cardinale menciona la parte dulce y calmada del actor y lo bien que se portó durante los 17 días del rodaje donde ella participó, igualmente una actriz alemana lo alaba por su dulzura durante la filmación de Woyzeck, sin embargo un actor latino, comenta como Kinski lo atacó con una espada que le descargó en la cabeza, y solo de milagro sacó un herida cuya cicatriz aún lleva.

El documental muestra a dos hombres en lucha, en su amistad y en su relación conflictiva profesional. Son quizás las dos caras de una misma moneda y en cuyo lado se intercambian.

Filmaron cinco películas entre 1972 y 1987, al termino de la última, "Cobra Verde", Herzog decide cortar todo vínculo con Kinski, pues para él, toda su fuerza se había extinguido. Quizás, el mismo Herzog, contribuyó a ello. Es un documental que destruye la figura de Kinski y a la vez un homenaje a un actor singular. La imagen final muestra a un Klaus Kinski, sereno, sonriendo y con una mariposa que se posa en su mano y en su rostro. Imagen que Werner Herzog... había tirado a la basura.


4 comentarios:

  1. gracias por la nota cultural, buscaré en la pequeña cineteca de mi casa alguna película de ellos! :)

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  2. Me hiciste recordar a Frank Capra y James Stewart.

    Seguimos cautivos por el cine.

    Bien por lo que compartes.

    Abrazo.

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  3. Bethania: Seguramente que en casa encontrarás algo de ellos. Herzog es uno de los directores más interesantes hoy en día.

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  4. Claricce: tienes razón, es otra de las grandes parejas. saludos

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