11 jul. 2008

EL OFICIO DE CINEASTA

Hace algunos años ya, un grupo de compañeros en la escuela de cine, veíamos el documental "El peso de los sueños" sobre la filmación del "Fitzcarraldo" de Werner Herzog y decíamos asombrados que eran las mismas dificultades para filmar y que los medios para hacerlo eran similares a los nuestros, es más, la manera de filmar era básicamente la misma. Pues claro, ingenuos que éramos.
Hoy en día las cosas no han cambiado, por ello un cortometraje de relativa sencilla producción como "Desencuentros", sigue afrontando los mismos problemas de entonces. Actriz que se "pierden" en gira de trabajo y no hay teléfono celular que la localice, locaciones que facilitan pero no son las más adecuadas, presupuesto que nunca alcanza, ahorros aquí y allá para que alcance, menos días de filmación y más de ensayo para realizarlo rápido, propuesta formal sencilla para ahorrar horas de filmación, coche, celular y casa propia a la orden de la producción y seguramente algunos pesos del propio bolsillo serán necesarios.
Uno se pregunta ¿porqué se mete uno en estas dificultades si podemos estar frente al mar con una cerveza y un buen libro? No sé la respuesta realmente, solo sé que debo, tengo, quiero hacerlo a pesar de todo. Y si alrededor del proyecto tengo a la gente adecuada, no queda más que seguir adelante y realizarlo. Un día estará en pantalla y habrá valido la pena.
Mientras tanto, me voy con mis asistentes a buscar una locación. Será una imagen curiosa; dos hombres y una mujer entrando a hoteles de paso enmedio de la noche.

4 comentarios:

  1. Jose, porque si no hubiera personas altruistas, desinteresadas, soñadoras y atrevidas, no habría muchas de las cosas bellas que los seres podemos disfrutar.
    Te deseo que todo vaya como tú quieres que sea.
    Besicos de ánimo, desde el otro lado del Océano.

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  2. Una y otra vez levantar un proyecto de cine es toda una experiencia. Al final las cosas siempre se arreglan, y es lo importante. Gracias por los buenos deseos.

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  3. Si nos planteáramos por qué afrontamos tantos inconvenientes, el desánimo nos derrotaría. Hay que hacer sin pensar, porque sí, porque lo pide el cuerpo. De ahí sale el arte más verdadero. Suerte y adelante, no dudes.

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  4. Gracias Francisco; en ocasiones uno se hace preguntas que quizás no tienen respuesta y solo la acción las contesta. Saludos

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