19 sept. 2008

ADIOS YANKEE STADIUM


En dos ocasiones he visitado la ciudad de Nueva York, “la gran manzana”, y siempre busqué asistir a sus lugares emblemáticos o a sus atracciones turísticas. Así es que conocí la Quinta avenida, el Empire State, los museos Metropolitano y de Arte Moderno, asistí a las obras de teatro en Broadway y a sus clubes nocturnos, librerías y tiendas departamentales etc. Pero nunca fui al Yankee Stadium. Hoy debo lamentarlo a la luz de los acontecimientos de este fin de semana.
En mi niñez en el puerto de Tampico, jugué béisbol y softbol de manera esporádica, siendo el fútbol y el básquetbol, las disciplinas que jugué de manera amateur organizada. Pero el deporte de “la pelota caliente” como se dice en nuestro país, siempre ha sido mi favorito como aficionado. He presenciado dos juegos de Ligas Mayores de béisbol; una vez en San Diego, con mi padre y otra en Monterrey, Nuevo León, con mi hija, cuando se inició la temporada del béisbol por primera vez fuera de los Estados Unidos. Desde hace varios años, contrato dos canales exclusivos de béisbol de ligas mayores para disfrutar de los emocionantes juegos. Este fin de semana el Yankee Stadium será el escenario de los últimos juegos de béisbol que se jueguen en sus instalaciones; “la catedral del béisbol”, “la casa que Babe Ruth ayudó a construir” cierra sus puertas este domingo, cuando los Yanquis jueguen su último partido en casa. Desde que se anunció la construcción del nuevo estadio, me hice el propósito de asistir este año a un juego en ese legendario estadio, sin embargo por una u otra razón el viaje no se dio. Todavía hace una semana comprobé las elevadas tarifas de avión y hoteles para ir a la gran ciudad. Más allá de lo que mi bolsillo puede aceptar. Por ello, habiendo cumplido con las tareas culturales, tales como asistir al cine a ver la, acertada, versión cinematográfica de la novela “Arráncame la vida”, de Ángeles Mastreta, de haber concurrido a la FILU en Xalapa y comprar diversos libros, de planear asistir a una conferencia sobre literatura de Veracruz, esta noche de viernes, ahora merezco pasar sábado y domingo frente al televisor, para disfrutar de los dos últimos juegos de béisbol en el Yankee Stadium. Armado de hot dogs, de papas fritas y mi coca cola, me adentraré por el rumbo de la primera base televisiva a disfrutar de este hecho deportivo histórico, del cual seré partícipe, desde un cómodo sillón frente al televisor. Como si estuviera ahí.
Y no me interrumpan que van tres bolas y dos strikes, en la loma de los lanzamientos está el relevista estrella y en el plato de batear, el jonronero del equipo contrario. Ni un guionista de Hollywood lo haría mejor.

2 comentarios:

  1. José, no entiendo mucho de ese deporte pero si te deseo que lo disfrutes mucho
    Besicos

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  2. En Europa se conoce poco del beisbol, pero en el Caribe, Asia y el continente americano es muy común. Fue una gran noche de domingo para los fanáticos. Yo entre ellos. Saludos

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