6 nov. 2008

LAS REINAS DEL TRÓPICO





Entre los años de 1946 y 1950, el cine mexicano produjo una serie de películas de lo que se conocería después como el género de Las Rumberas. Melodramas donde una mujer inocente y de origen humilde, que venía de la provincia caía por causas diversas en un cabaret donde era “explotada” por un “padrote”, que la obligaba a actuar y complacer con los clientes. Era una especie de prostituta que rechazaba a los clientes en una contradicción propia del melodrama mexicano. Eran cintas en blanco y negro donde la acción transcurría principalmente en el ámbito del cabaret y se introducían números musicales donde la protagonista bailaba el mambo, ritmo de moda, o artistas invitados que “llenaban” los baches narrativos del drama. Algunos nombres de estas actrices y que cabe mencionar son: Ninón Sevilla, María Antonieta Pons, Meche Barba, Amalia Aguilar y Rosa Carmina. Aunque algunas actrices con otra trayectoria también incursionaron en este género como; Gloria Marín, Rosita Quintana, Blanca Estela Pavón y Esther Fernández. Entre los títulos podemos recordar: Aventurera, Perdida, Ángel o demonio, La reina del mambo, Pecadora, Una mujer con pasado, la Venus de fuego, por mencionar solamente algunos títulos que dejan ver muy bien la trama.
De estas mujeres rumberas, me llama la atención especialmente María Antonieta Pons, cubana de origen pero que hizo carrera en el cine mexicano, interpretaba casi siempre a una mujer exuberante por la cual se peleaban dos hombres por su cariño o en extravaganzas musicales donde hacía gala de sus habilidades para bailar el mambo y donde exhibía vestuarios que dejaban ver su redonda figura y sus piernas voluptuosas. La censura de la época, obligaba que los trajes llegaran arriba del ombligo, parte del cuerpo que estaba prohibido exhibir. Poseedora de una chispa especial al bailar, utilizaba sus labios, las manos y los ojos abiertos para acompañar sus bailes. Recientemente pude conseguir algunos títulos de ella, entre estos destaco Teatro del crimen, filme del año 1956, ya en color y, cuya acción se lleva a cabo en un teatro donde ocurre un asesinato mientras se lleva a cabo el espectáculo musical, con la actuación, entre otros de Tin Tan, Agustín Lara, Lucho Gatica, Pedro Vargas y una actuación especial de Silvia Pinal, que exhibe sus bien torneadas piernas en un número musical. La policía investiga el asesinato mientras Maria Antonieta Pons actúa en varios números, de los cuales destaco “Pureza” donde baila el cha cha cha al ritmo de la canción Toma chocolate. Al terminar la función, el crimen ha sido resuelto sin que los espectadores se dieran cuenta del drama detrás de bambalinas. Cine "camp", de melodrama y música, de placer culpable.

4 comentarios:

  1. La vida está hecha de placeres culpables

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  2. Películas maestras para la época. Me has hecho recordar muchas cosas de mi niñez y a mi madre. Estas pelis le encantaban.
    Besicos con muchos recuerdos

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  3. Hola Nani; estas películas son para recordar sobre la ingenuidad de una época. Saludos

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