27 feb. 2011

HALF A LIFE de Darin Strauss



Hacia la mitad de mi vida, maté a una chica. ( Half my life ago, I killed a girl ).

Con esta contundente frase inicia el escritor estadounidense Darin Strauss la terrible experiencia que tuvo a los 18 años cuando atropelló a una compañera de escuela. Era el mayo de 1988 y Darin en compañía de varios amigos manejaba su automóvil Oldsmobile tranquilamente, estaban a un mes tan solo de la fiesta de graduación escolar, un viento se colaba por las ventanillas, a unos metros adelante un par de chicas circulaban en bicicleta, de pronto una de ellas dobló imprudentemente hacia su izquierda para irse a estrellar directamente hacia el auto de Darin Strauss. En un instante su vida cambió para siempre. El nombre de la chica era Celine Zilke y durante los siguientes 18 años, Strauss vivió una vida llena de culpabilidad. La chica murió horas después, el peritaje y testigos diversos, concluyeron que el auto circulaba a velocidad reglamentaria y que la chica había invadido el carril. El joven fue absuelto del accidente, pero el suceso quedó para siempre en su interior. Con una sucesión de pequeños capitulos Strauss regresa hacia la mitad de su vida y narra sus primeras reacciones ante el accidente; sus padres le recomiendan ir al cine para no pensar en la tragedia, durante una semana no tiene el valor de ir a la escuela, acude a la fiesta de graduación, asiste al funeral y le da el pésame a los padres de la chica, quienes le dicen que lo perdonan, acude con un siquiatra al lugar del accidente, pero nada de esto le sirve para estar en paz. Se inicia una pesadilla cuando los padres de la chica, tiempo después, deciden demandarlo por varios millones de dólares. Relaciones amorosas frustradas, estudios en el extranjero, operación del estómago debido a el stress e incontables preguntas durante años de por qué sucedió el accidente. En un descubrimiento inesperado, una amiga de la chica le confiesa que un día antes Celine dijo que iba a morir. ¿Sería esta una revelación de que fue un suicidio? Más preguntas y nulas respuestas. El juicio es suspendido por falta de pruebas y Darin Strauss conoce a su actual esposa y se dedica a la escritura y a dar clases de literatura. Justo media vida después, decide escribir su experiencia como una manera de dejar atrás la tragedia. El resultado es un libro emotivo lleno de preguntas sobre la vida y la muerte, la culpabilidad y la redención a través del perdón y la literatura.
Días después de leer este libro, recibo un correo de mi hija quien me envía un artículo del periódico inglés The Guardian, está firmado por Kira Cochrane y describe el encuentro con Darin Strauss y sus reservas para informarle que desea entrevistarlo para compartir con él, la muerte de su pequeño hermano, atropellado también por un automovilista, quien también fue absuelto. La periodista llena de coraje y sentimientos encontrados hacia el conductor que mató a su hermano, desea conocer, a través de Darin Strauss lo que siente el conductor, quien nunca se disculpó o visitó a la familia. El encuentro con el escritor le hace ver que todos salen lesionados del incidente y que la recuperación es dolorosa. Tan solo seguir adelante con la vida es lo que resta.
Creo que nuestra realidad es tan rica en experiencias que cuando se narran literariamente, como este es el caso, adquieren una fuerza muy especial, que nada tienen que envidiarle a la más notable novela de ficción.

2 comentarios:

  1. Excelente reseña que me han llevado a buscar en internet y, al parecer, este libro no está traducido. Sí encontré otras obras de este Darin Strauss, como "Chang y Eng". Desde luego le seguiré la pista.
    La trama de este libro me trajo a la cabeza una película que te recomiendo: "Cruzando la oscuridad", dirigida por Sean Penn y protagonizada por Jack Nicholson y David Morse.
    Un abrazo.

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  2. Debe ser muy traumático vivir un incidente de esta índole y tú lo has contado magiltralmente. He venido tarde, pero me ha encantado leer esta entrada.
    Besicos muchos.

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