18 feb. 2011

UNA MIRADA

foto: melhorpapeldepared.com

Detrás de sus lentes brillan unos ojos negros, vivaces e ingenuos, y que sin malicia alguna miran al viejo que bebe un café negro y humeante. Esa mirada la acompaña una sonrisa fácil, llena de juventud que se adivina en el pantalón entallado y la filipina blanca que le da forma a su cuerpo. Tiene la punta de su zapatilla contra el piso en una postura coqueta pero ajena a intenciones de provocación. El viejo está extasiado ante la figura juvenil de la mesera, que ahora se acerca a él y le pregunta si desea algo más; él la mira unos instantes y le responde primero con un movimiento de cabeza y después con una sonrisa que no necesita nada más. La mira alejarse hacia otras mesas y en su rostro se dibuja una amplia sonrisa llena de recuerdos perdidos en el tiempo.

1 comentario:

  1. Las miradas y lo que encuentran esas miradas, pueden evocar toda una vida. Todos los recuerdos habidos y por haber y todas las nostalgias que se tienen, además de alegrías y momentos cruciales de una vida.

    Besicos muchos.

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